«Hablando se entiende la gente»… es una verdad como una casa. Pero, ¿Cómo hacerlo?

(Por Clara Olivares)

Cuando nos encontramos ante una situación en que alguien ha dicho algo que nos ha dolido, o, nos ha molestado, o, que aquello que hace nos irrita¿Qué hacer?

Para evitar pasar por una situación un poco incómoda (sobre todo para uno) la opción que se suele escoger es la que se piensa, resulta ser la más fácil: callar, en la creencia de que si no decimos nada quizás se «olvida» y «desaparece» el mal rollo.

Cierto es que en muchos casos, en los que esa relación en concreto no nos importa especialmente, lo más sensato es callar.

Pero, ¿y si se vuelve a repetir? o ¿si resulta que esa persona es nuestra pareja, o es alguien importante para nosotros, o es alguien al que tenemos que ver a diario?. Callar, en la mayoría de los casos, sólo nos servirá para acumular rencor en la columna del «debe».

Huir (mediante el silencio o la distancia) no resulta la forma idónea de enfrentar una dificultad, básicamente porque con el paso del tiempo suele volverse en contra nuestra. Como reza el dicho: «vida triste la del pobre Lara, que escupió para arriba y le cayó en la cara». Y a la larga, esa situación suele estallarnos en las narices.

Una estrategia muy útil que siempre abre puertas y tiende puentes hacia la comunicación, es aprender a hablar utilizando los «Mensajes YO».

Estos se diferencian de los llamados «Mensajes tú». Su nombre proviene de inculpar al otro de la situación, la problemática, etc.: por que TÚ…, es que TÚ…, si no fuera por TÚ actitud…

Los mensajes yo constan de tres elementos indispensables: el primero, consiste en exponer los hechos o la situación que provocó el conflicto tal cual sucedió: «ayer me dijiste que no querías ir a la fiesta de Juan», el segundo, expresar los sentimientos/emociones que me provocó: «… y me dolió profundamente porque él es mi hermano y siento que es importante que le acompañemos ese día» y tercero, describir las consecuencias o el efecto que éstos producen: «…y si tú no quieres ir tendré que inventar una excusa que justifique tu ausencia, lo que me hará sentirme terriblemente incómoda».

Si conseguimos transmitirle al otro nuestro malestar sin necesidad de caer en el reproche, o en la inculpación, hemos logrado tender un puente hacia la otra persona, la relación no se verá afectada, y lo más importante, el otro no se pondrá a la defensiva.

En resumen: estaremos realmente comunicando.

Si pudiéramos aprender a decir las cosas sin dañar al otro, creo que las relaciones serían menos agresivas y, porqué no, contribuiríamos a tener un mini-mundo más agradable!

La semana que viene deseo abordar un tema que quizás para mucha gente resulta incómodo, difícil y muchas veces se convierte en un tabú: la enfermedad.

(Imagen: www.birgun.net)

7 thoughts on “«Hablando se entiende la gente»… es una verdad como una casa. Pero, ¿Cómo hacerlo?

  1. me parecen muy interesantes tus comentarios,,, hoy por hoy estoy pasando una situacion dificil.

    y me hace bien leer cosas muy positivas como las suyas.

    gracias

  2. Justamente me preguntaba eso, qué pasa cuando con la persona que no hablamos es… con uno mismo! Por ejemplo cuando no queremos saber que estamos cansados o enfermos.
    ¿Habrá que empezar por escucharse?
    Un beso y saludos.

  3. Tengo que deciros que hoy ya he tomado apuntes….si una pequeña notita para recordar los tres pasos a seguir….

    Me parece muy util el trabajo que haces…Gracias! es un regalo.

  4. Clara, gracias por los temas tan interesantes que compartes con nosotros. Completamente de acuerdo lo mejor y más sano es el comunicarnos para evitar malos entendidos. Cuando callamos y no expresamos lo que sentimos estamos haciendo que el rencor crezca. Un abrazo.

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